¿Cuál es Temperatura ideal aire acondicionado para ahorrar?
Durante las olas de calor del verano, el aire acondicionado se ha convertido en un equipo indispensable para muchos hogares españoles. Sin embargo, mantener el interior fresco no significa necesariamente que la factura de la electricidad aumente de forma significativa. Soluciones como kit solar de autoconsumo, temperatura ideal aire acondicionado para ahorrar o sistemas de aire acondicionado de alta eficiencia pueden reducir aún más el gasto energético sin afectar al confort del hogar.
¿Cuál es la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar?
Uno de los errores más comunes en verano es ajustar el aire acondicionado a una temperatura demasiado baja, como 18 °C o 19 °C, pensando que así se enfría más rápido. En realidad, esto aumenta de forma notable el consumo eléctrico y obliga al aparato a funcionar durante más tiempo con alta carga.
La forma correcta de usarlo es la siguiente:
Temperaturas recomendadas:
Verano: 24 °C a 26 °C
Invierno: 20 °C a 22 °C
Este rango de temperatura permite un buen equilibrio entre confort y eficiencia energética. Además, múltiples estudios indican que en verano, por cada 1 °C que se reduce la temperatura del aire acondicionado, el consumo eléctrico aumenta aproximadamente entre un 6 % y un 8 %.
Por ejemplo, si se baja el aire acondicionado de 26 °C a 18 °C, el consumo de energía incluso podría llegar a duplicarse.
11 consejos para ahorrar energía con el aire acondicionado
Además de ajustar correctamente la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar, existen muchos hábitos diarios que pueden ayudarle a ahorrar en la factura de la luz:
1. Utilizar la energía solar para alimentar el aire acondicionado
El aire acondicionado es uno de los electrodomésticos que más energía consume en verano, por lo que cada vez más hogares empiezan a combinar su uso con sistemas solares de autoconsumo.
Un sistema solar de autoconsumo con batería de almacenamiento permite generar electricidad durante el día aprovechando la energía del sol y utilizarla por la noche con la energía previamente almacenada, reduciendo así de forma significativa la dependencia de la red eléctrica.

Por ejemplo, sistemas de energía doméstica como la EcoFlow STREAM serie pueden alimentar aparatos del hogar como el aire acondicionado, el frigorífico o la iluminación, al mismo tiempo que optimizan la eficiencia energética global de la vivienda.
Si solo se busca cubrir el consumo eléctrico básico diario, se puede optar por: EcoFlow STREAM Ultra + 4 paneles solares rígidos de 400 W. En condiciones de buena iluminación, este sistema puede ahorrar hasta aproximadamente 1 109 euros al año en la factura de la electricidad. Su potencia máxima de salida en corriente alterna es de 1 200 W, y con una capacidad de batería de 1,92 kWh, puede cubrir fácilmente el funcionamiento diario de electrodomésticos como el aire acondicionado, el frigorífico o el televisor. Además, el nivel de ruido del equipo es inferior a 30 decibelios, cercano al sonido de una biblioteca, por lo que no afecta al descanso diario incluso si se coloca en el salón o en el dormitorio.
Para los hogares con una demanda eléctrica más alta y un uso frecuente de electrodomésticos de gran potencia, es más adecuado elegir: EcoFlow STREAM Ultra X + 4 paneles solares rígidos de 400 W. Este sistema cuenta con una mayor capacidad de almacenamiento y expansión, y en condiciones ideales puede ahorrar hasta aproximadamente 1 993 euros al año en la factura de la electricidad.
Además de una mayor capacidad de almacenamiento, también permite la ampliación de la capacidad y de la potencia de salida, con una expansión máxima de hasta 23 kWh de almacenamiento y 2 300 W de potencia de salida. Esto permite hacer funcionar simultáneamente electrodomésticos de alto consumo como el aire acondicionado, el microondas o el hervidor eléctrico, lo que lo hace más adecuado para familias numerosas o escenarios de uso intensivo de electricidad.
Es importante tener en cuenta que el ahorro real de energía puede variar según cada usuario, ya que depende principalmente de sus hábitos de consumo y de las condiciones de luz solar locales. Para obtener una estimación más precisa, se recomienda utilizar Energiesparrechners para realizar un cálculo personalizado.
2. Uso de aire acondicionado portátil en espacios localizados
Si solo necesita enfriar una habitación concreta, un aire acondicionado portátil suele ser más eficiente que encender todo un sistema de aire acondicionado central.
Por ejemplo, en un despacho, un dormitorio o una cocina, este tipo de dispositivos permite refrigerar únicamente la zona que lo necesita, evitando un consumo energético innecesario.
Un ejemplo es el aire acondicionado portátil EcoFlow WAVE 3, que puede cubrir fácilmente las necesidades de refrigeración localizada. Ofrece una capacidad de refrigeración de 1 800 W y puede reducir rápidamente la temperatura de un espacio en solo 15 minutos. Además, el dispositivo incluye control inteligente, gestión mediante aplicación y múltiples modos de funcionamiento, lo que permite optimizar tanto el confort como el consumo energético.
3. Cerrar las cortinas antes de encender el aire acondicionado
En verano, la luz solar directa puede hacer que la temperatura interior aumente rápidamente. Antes de encender el aire acondicionado, cerrar cortinas opacas o persianas ayuda a reducir la entrada de calor del exterior, lo que permite que el aire acondicionado no tenga que trabajar tan intensamente para enfriar el ambiente.
4. Revisar el sellado de puertas y ventanas
Si hay fugas en puertas o ventanas, el aire frío se escapa continuamente, lo que obliga al aire acondicionado a funcionar sin interrupción. Se pueden utilizar burletes o tiras de sellado para cubrir los huecos, lo que mejora de forma notable la eficiencia energética.
5. Limpiar regularmente el filtro del aire acondicionado
Cuando el filtro está lleno de polvo, el flujo de aire se reduce y la eficiencia de refrigeración disminuye considerablemente. Se recomienda limpiar el filtro cada dos semanas, lo que permite ahorrar energía y mantener un ambiente más saludable.
6. No bloquear la salida de aire del aire acondicionado
Muchas personas colocan sofás, armarios o ropa colgada debajo del aire acondicionado, lo que bloquea directamente la circulación del aire frío. Esto puede hacer que el equipo “piense” que la habitación aún no se ha enfriado, provocando un funcionamiento continuo a alta potencia.
7. Sustituir los aires acondicionados antiguos
Si el aire acondicionado tiene más de 10 años de uso, su eficiencia energética suele ser mucho menor que la de los modelos nuevos. Para la misma capacidad de refrigeración, puede llegar a consumir entre un 30 % y un 50 % más de electricidad. Cambiarlo por un modelo con clasificación energética A o superior permite recuperar la inversión en 2 a 3 años gracias al ahorro en la factura de la luz.
8. Usar el aire acondicionado junto con un ventilador
El ventilador ayuda a acelerar la circulación del aire y a distribuir el aire frío de forma más uniforme. De este modo, es posible subir la temperatura del aire acondicionado entre 1 y 2 °C sin perder sensación de confort, pero reduciendo de forma notable el consumo eléctrico.
9. Apagar el aire acondicionado con 15 a 20 minutos de antelación antes de salir
El frescor de la habitación no desaparece de inmediato, por lo que apagar el aire acondicionado con antelación permite aprovechar el frío residual. Esto no afecta al confort y ayuda a ahorrar la última parte del consumo eléctrico.
10. No encender y apagar el aire acondicionado con frecuencia
Algunas personas lo apagan y encienden repetidamente para ahorrar energía cuando sienten calor. Sin embargo, los primeros minutos de arranque consumen más electricidad que el funcionamiento estable. Para salidas cortas (menos de 1 hora), es más eficiente dejarlo encendido.
11. Activar el modo de ahorro de energía del aire acondicionado
La mayoría de los aires acondicionados actuales incluyen un “modo ahorro” o “modo ECO”. Al activarlo, el equipo ajusta automáticamente la velocidad del compresor y la potencia del ventilador, reduciendo el consumo energético hasta en un 30 % sin comprometer el confort.
Conclusión
Controlar correctamente la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar es la base fundamental para reducir el consumo energético. Si se combina el uso de sistemas de almacenamiento con energía solar y se aplican diversos métodos prácticos de ahorro, es posible mantener un hogar confortable al mismo tiempo que se reducen de forma constante los gastos en la factura de la electricidad.
FAQs
¿Cómo usar el aire acondicionado para que no consuma mucha luz?
Para reducir el consumo eléctrico del aire acondicionado, se recomienda:
Ajustar la temperatura entre 24 °C y 26 °C
Utilizar el modo ECO
Cerrar persianas y cortinas durante las horas de más calor
Limpiar regularmente los filtros
Revisar el aislamiento de puertas y ventanas
Evitar cambios constantes de encendido y apagado
Utilizar ventiladores para mejorar la circulación del aire
¿Cuánto cuesta el aire acondicionado por 1 hora?
El coste depende de la potencia del equipo y del precio de la electricidad.
Por ejemplo, un aire acondicionado inverter eficiente con un consumo medio de 0,8 kW y un precio eléctrico de 0,14 €/kWh tendría un coste aproximado de:
0,8 × 0,14 = 0,112 €/hora
Si se utiliza a temperaturas demasiado bajas, el consumo puede aumentar considerablemente.
¿Consume más el aire acondicionado en modo frío o calor?
En general, el modo calefacción suele consumir más energía que el modo refrigeración.
Esto ocurre porque en invierno la diferencia entre la temperatura exterior y la interior suele ser mucho mayor, obligando al sistema a trabajar con más intensidad. Además, algunos equipos activan resistencias eléctricas de apoyo durante la calefacción, aumentando todavía más el consumo.