Depósito para placa solar de 300 litros: ¿cuánta energía proporciona?
¿Desea contar con agua caliente sanitaria (ACS) a lo largo de todo el año sin tener que recurrir a contadores de gas o eléctricos? La energía solar térmica es la solución que busca. Utilizando placas solares para calentar el agua, podrá aprovechar la energía limpia del sol para satisfacer esta necesidad tan crucial.
La cantidad de energía térmica que esta opción es capaz de generar dependerá de muchos factores, entre ellos, el tamaño del depósito de agua. En este artículo, hablaremos en mayor profundidad de cuánta energía puede generar un depósito para placa solar de 300 litros y, en consecuencia, de su capacidad para satisfacer las necesidades de agua caliente de un hogar.
¿Cómo funcionan las placas solares para generar energía térmica?
Componentes
A grandes rasgos, un sistema solar térmico está compuesto por:
Paneles solares (uno o varios, dependiendo del tamaño de la instalación y de las necesidades de cada hogar).
Acumulador.
Fluido caloportador (generalmente, una mezcla de agua y propilenglicol).
Funcionamiento
Este sistema funciona mediante dos circuitos cerrados:
Captación. Los paneles solares reciben la luz solar y la convierten en calor. El fluido caloportador recoge ese calor y alcanza temperaturas muy elevadas.
Transferencia. El fluido caloportador llega al acumulador y transfiere este calor, en forma de energía calorífica, al agua que se encuentra dentro. Aquí, el agua se estratifica: la más caliente ocupa la parte superior del depósito. El acumulador es capaz de almacenar el agua caliente durante varias horas, gracias al aislamiento térmico que lo recubre. Este agua caliente se transporta finalmente a través de tuberías hasta los grifos de nuestra casa.
¿Cuánta energía térmica genera un depósito para placa solar de 300 litros?
Debemos entender, en primer lugar, que la cantidad de energía térmica que un depósito para placa solar de 300 litros es capaz de generar depende de varios factores:
Su ubicación geográfica, que determinará el número de horas de luz y la radiación solar que recibe.
Su orientación e inclinación, claves para maximizar la captación de la luz.
La superficie de captación, o el número de paneles solares que se necesitan para generar energía suficiente. Para el caso de España, se necesitarían entre 4 y 6m² de superficie captadora.
¿Cuánta energía genera un depósito para placa solar de 300 litros?
¿Y qué temperaturas puede alcanzar?
¿Qué necesidades domésticas puede cubrir un depósito para placa solar de 300 litros?
Teniendo en cuenta las cifras antes mencionadas, podemos plantearnos si este sistema será capaz de suplir las necesidades energéticas de una vivienda. Sabemos que el consumo energético de un hogar medio español se sitúa en unos 270 kWh al mes. De esos, el consumo de agua caliente ocupa en torno a 45-50 kWh mensuales.
Este consumo puede ser fácilmente suplido por un depósito para placa solar de 300 litros que, en el peor de los casos (en invierno y con pocas horas de sol), generaría 180 kWh al mes. Así, una familia de 4 personas tendría suficiente agua caliente al mes, y aún se tendría un excedente, que podría ser utilizado, por ejemplo, como apoyo al sistema de calefacción.
Ahorro energético que podemos alcanzar
Este sistema de paneles solares con depósito de 300 litros permite alcanzar un ahorro de energía de entre 1500 y 2000 kWh al año, una cifra nada desdeñable.
Por otro lado, hemos de mencionar la vertiente de la sostenibilidad; y es que este sistema puede permitirnos reducir nuestras emisiones de CO2 entre 750 y 1000 kg cada año. No hay mejor opción que la energía solar si queremos reducir nuestra huella ecológica y avanzar hacia un modelo de vida más sostenible.
Consideraciones a tener en cuenta si pensamos adquirir un depósito para placa solar de 300 litros
Mantenimiento
Este sistema requiere de un mantenimiento periódico para asegurar su óptimo funcionamiento y alargar su vida útil, consistente en:
Pasar un trapo húmedo por la superficie del panel solar para retirar cualquier resto que se haya depositado sobre él.
Limpiar periódicamente el interior del depósito y comprobar el estado de su aislamiento.
Comprobar válvulas, nivel de presión y sistemas de circulación.
Cambiar el fluido caloportador cada 3-5 años.
Un mantenimiento adecuado asegura una vida útil de unos 20 años para estos sistemas térmicos.